"A los trece años empezó mi vida"

"Magdalena llegó a la Aldea Infantil SOS de Granada con trece años y vivió allí hasta que terminó sus estudios universitarios de Biblioteconomía y Documentación. Hoy, casada y con dos niños, busca darles todo el cariño que ella no recibió cuando era pequeña."

Magdalena y cinco de sus hermanos fueron de los primeros niños en inaugurar la Aldea Infantil SOS de Granada. Su infancia no fue la que cualquier niño desea, su madre nunca se responsabilizó de ellos y los Servicios Sociales tuvieron que intervenir y hacerse cargo de la situación. En busca de una vida mejor, Magdalena vivió en diferentes colegios separada de sus hermanos hasta que, cuando ella tenía trece años, llegaron todos juntos a la Aldea de Granada. Allí conoció a la que sería su madre SOS, Encarna. Muy pronto, comenzó a llamarla mamá y sintió por primera vez lo que significaba recibir cariño.

Su fuerza y las ganas de salir adelante nacieron de la búsqueda continua de ser ejemplo para sus hermanos, de mostrarles que una vida mejor era posible. Incluso habiendo cumplido la mayoría de edad, Magdalena continuó en Aldeas Infantiles SOS hasta que finalizó sus estudios universitarios.

Su madre SOS se jubiló y ya no vive en la Aldea Infantil de Granada, pero sigue siendo el referente de Magdalena y el de sus hermanos. Los más pequeños viven actualmente con ella y su hogar se convierte en el centro de encuentro para la familia.

Hoy sabe que todo lo que ha conseguido ha sido a base de sacrificio y esfuerzo. Casada y madre de dos niños, lo tiene claro: “Quiero darles el cariño que no me han dado a mi” y si le preguntan por un sueño: “que no les pase nada, mientras que ellos estén bien, de momento, ya he conseguido lo que quería”.

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