"Aldeas era lo que quería para mis hermanos y para mí"

"¡Hola! Me llamo Mª Carmen, tengo 21 años y estudio una licenciatura en Administración y Dirección de Empresas.

Llegué a la Aldea Infantil SOS de Granada con 13 años junto a mis hermanos pequeños. Al principio me costó un poco adaptarme; me encontraba en un nuevo sitio, con gente y normas diferentes a las que había en el Centro del que venía, etc. Pero la verdad es que, desde el primer día que llegué a esta Aldea, supe que esto era lo que quería para mis hermanos y para mí: un hogar.

Los Centros de Menores son lugares muy fríos; aquí hay un ambiente de familia. Aunque convivas con personas que no son de tu familia al final les coges mucho cariño porque son muchas las cosas que compartes con ellas. Es cierto que no siempre me he llevado bien con los otros niños de la casa en la que vivo, pero ahora que soy mayor entiendo que las cosas que hacen y que me fastidiaban, la mayoría de las veces son debidas a los problemas que tienen.

Siempre he dicho que he tenido mucha suerte de llegar aquí, no sólo por todo lo que se me ofrece, que es muy importante, sino por algo que es fundamental para sentirte como en tu casa, para sentirte bien: las personas tan maravillosas que he encontrado. Para empezar mi madre SOS: Valeria, yo no la llamo mamá como los otros niños de la casa, pero le tengo un gran cariño. Mi madre biológica también la quería porque sabía que nos trataba muy bien. Nunca he tenido ningún problema fuera de lo normal con Valeria, salvo los típicos de la edad del pavo, en la que quieres salir a jugar todo el día, no quieres estudiar… en fin; lo típico. Una de las cosas que me hacen sentir bien es la buena relación y la confianza que tengo con Valeria, ella siempre me apoya y eso para mí es muy importante.

Al poco tiempo de estar en la Aldea llegó otra persona muy importante en mi vida; mi educador Michel. Vino a la casa para ayudar con un niño que tenía muchos problemas. Cuando este niño se fue, Michel se quedó con nosotros, que aunque no somos tan problemáticos también necesitábamos la figura de un hombre en el hogar (sobre todo los chicos) y la madre también necesita un poco de ayuda. A las tías SOS de la casa también les tengo un especial cariño sobre todo a Bella y Clara. Con Bella tengo más relación, es una de mis mejores amigas, es una persona muy alegre por eso me gusta estar con ella.

Respecto a la gente de la oficina, tengo que decir que a todos les tengo un gran aprecio; se han portado y se portan muy bien conmigo y me han apoyado mucho en los temas personales, me refiero a los problemas que he tenido con mi familia biológica.

En mi vida personal siempre me ha ido bien; pronto hice amigos fuera y dentro de la Aldea, soy una chica bastante sociable.

Una cosa que me ayudó muchísimo a superar la muerte de mi madre, es que todos, Valeria, Michel y toda la gente de Aldeas, incluso otras madres y tías SOS estaban ahí, apoyándome. Para mí fue una gran ayuda. Se lo agradezco mucho a todos.

Ahora que soy mayor tengo otros planes para mi vida. En Navidad, con el apoyo de la Aldea pude abrir una tienda de artículos de Marruecos en un centro comercial de Granada. Tengo previsto terminar mi carrera pronto y hacer mi vida fuera de la Aldea, es decir; mantenerme yo, vivir con mi novio, en fin, todas esas cosas que te planteas cuando te vas haciendo mayor.

Creo que está claro que me siento bien en la Aldea y que soy feliz.

Por último quiero dar las gracias a todas las personas que trabajan en Aldeas Infantiles SOS, desde la persona de más bajo rango hasta las de más, ya que sin todos ellos muchos niños como yo no podríamos seguir estudiando ni llevar una vida normal, y mucho menos aspirar a ser algo en la vida."

*Nota: Mª Carmen escribió este testimonio en 1997.  Desde entonces, ha terminado la carrera y actualmente trabaja de administrativa en una distribuidora de libros.

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